GÉNERO, INFORMACIÓN BÁSICA:
Por Lynn Conway
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El género es la parte fundamental de nuestra identidad como seres humanos. La primera pregunta que todo mundo hace acerca de nosotros es "¿Es un chico o una chica?"
A pesar de su importancia, la mayoría de la gente nunca piensa demasiado acerca del género. No tienen idea de que es lo que causa la sensación de ser niño o niña, hombre o mujer. Sin haber sufrido nunca una confusión de género, ellos asumen como un hecho su propio género, es tan evidente como el aire que respiran, y no hay nada que reflexionar acerca de esto. Tener un género es un incuestionable privilegio de nacimiento.
El saber popular considera que así como los niños crecen para convertirse en hombres, las niñas crecen para convertirse en mujeres. Solo existen dos posibilidades, y se es una, u otra. Basta ver el "sexo genital" a la hora del nacimiento y no hay más que hablar. Sin embargo, como ya veremos, las cosas no son tan simples.
¿Qué es lo que nos hace niños o niñas? ¿Qué determina nuestra identidad de género?
Durante la primera fase de la gestación, el feto que tiene genes masculinos (Cromosomas XY) generalmente se desarrolla con genitales masculinos. Se desarrollará con genitales femeninos si posee genes femeninos (XX). Esto ocurre normalmente el 99% de las veces. Los doctores y los padres simplemente miran los genitales de la criatura y la declaran niño o niña.
Aquellos que son identificados como niños generalmente se desarrollan como hombres con una identidad de género masculina, y aquellas que son identificadas como niñas normalmente crecen como mujeres con una identidad de género femenina. Nuevamente, todo parece ser muy evidente.
No obstante, más del 5% de la totalidad de los hombres y mujeres se desarrollarán como homosexuales, y buscarán parejas de su mismo género, asimismo ellos tendrán una identidad de género normal como hombres o mujeres respectivamente, como la gran mayoría de heterosexuales.
Estados de Intersexo - incluyendo bebés que presentan un sexo ambiguo al nacer:
A pesar de que la mayoría de los infantes se presentan como niños o niñas normales, variadas situaciones genéticas pueden conducir, en algunos casos, a que presenten genitales ambiguos, motivando que los doctores no estén seguros si se trata de un niño o de una niña. En otros casos los genitales aparecen bien definidos de un sexo, pero son incongruentes con los genes del niño. Y en aun otros casos los genes del infante son más complejos que simplemente XX o XY, y el desarrollo tanto físico como de identidad genérica del chico será muy difícil de pronosticar. Los niños que poseen estas variantes genitales o genéticas son llamados "Intersexuales". Los bebés intersexuales se presentan aproximadamente en uno de cada 1,000 nacimientos.
Por ejemplo, en cerca de uno por cada 13,000 nacimientos de un sujeto XY (varón genético) el feto no responde a las hormonas fetales masculinas, y desarrolla genitales que se ven como de una niña, excepto por la ausencia de órganos reproductivos internos. Estos infantes XY que presentan el "Síndrome De Completa Insensibilidad Andrógena" (llamado cAIS o AIS, por sus siglas en inglés: "Complete Androgen Insensitivity Syndrome"), son simplemente identificados como niñas y educados como tales. Aunque no pueden procrear descendencia, generalmente se desarrollan como mujeres esbeltas y atractivas, con una identidad de género femenina. Se rumorea que algunas bellas modelos han sido chicas AIS.
En otros casos, un "Síndrome De Insensibilidad Andrógena Parcial" (o, pAIS, por sus siglas en inglés: "Partial Androgen Insensitivity Syndrome") tiene como resultado que la apariencia genital externa puede caer en cualquier lugar del espectro femenino-masculino. (Véase el sitio web en inglés del Grupo de Apoyo al Síndrome De Insensibilidad Andrógena (AISSG) para más información sobre AIS). Increíblemente, a muchas de estas chicas nunca se le informa de su verdadera naturaleza, ya que la familia y los doctores sienten pena y bochorno de hablar acerca de este "terrible secreto": decir que estas chicas tienen genes masculinos. En lugar de eso, se les dicen cosas como "Tú nunca desarrollaste órganos internos, así que no puedes tener niños", y frecuentemente descubren la verdad acerca de sí mismas ya en la edad adulta y de manera accidental (como por ejemplo la historia de Sherri en sitio web de AISSG).
Nuestra sociedad ignora por completo la existencia de las chicas cAIS, y esto les ha ocasionado muchos problemas. Por ejemplo, por más de treinta años el Comité Olímpico Internacional (IOC) ha efectuado "exámenes genéticos de género" en todas las atletas, para asegurarse de que eran "mujeres verdaderas" (esto fue hecho con la intención de prevenir que compitieran los casos de "cambio de sexo"). En un buen número de casos las chicas cAIS fueron identificadas por estos exámenes, etiquetándolas como "varones" y descalificándolas de la competencia. Estas fueron malas interpretaciones verdaderamente trágicas, ya que la presencia del cromosoma "Y" en algunas de estas chicas no las convierte en varones, ni en sus genitales ni en su identidad de género, y tampoco les confiere una fuerza física que pueda considerarse una ventaja. Estas erróneas interpretaciones de género muchas veces fueron hechas públicas, resultando en una total humillación para las mujeres involucradas.
La existencia de los infantes intersexo XY (varón genético) que tienen genitales femeninos y que crecen con una identidad de género femenina (las chicas cAIS), fue uno de los muchos hechos que se conocieron tempranamente y que llevaron a los científicos a reconocer que la identidad de género NO ESTÁ determinada directamente por la posesión de genes XX vs. XY. En lugar de esto, elaboraron la teoría de que la identidad de género era neutral en el nacimiento, y que en la infancia temprana era determinada por los genitales y por la crianza. El principal impulsor de esta teoría era el Dr. John Money de la Universidad John Hopkins.
De acuerdo a esta teoría, un infante poseedor de una vagina y criado como niña, crecería con una identidad de género femenina, independientemente de sus genes. De igual manera, se predecía que un infante con un pene y criado como niño iba a crecer con una identidad de género masculina normal, independientemente de sus genes. Si la identidad de género del niño(a) no resultaba de acuerdo a este esquema, los psicólogos y psiquiatras asumían que algo había salido "mal" en la crianza del niño, o bien que el niño estaba mentalmente perturbado o delirante (i.e.,"mentalmente enfermo") Las correcciones para cualquier problema de identidad de género eran buscadas a través de la psiquiatría bajo el supuesto de que estas "perturbaciones mentales" podían revertirse.
La práctica de "corrección quirúrgica" en los genitales de los niños íntersexuados para volverlos "normales":
En los años sesenta, los avances de la cirugía plástica combinados con la teoría "Genitales + Crianza" de la identidad de género, condujeron a los médicos a recomendar la cirugía "correctiva" en muchos tipos de infantes intersexo. La idea era hacer que los genitales se vieran cosméticamente correctos, ya de niño o de niña, y luego criar al infante en su correspondiente género, creyendo que este crecería con una normal y correspondiente identidad de género.
John Money, de la universidad Johns Hopkins, y quien gradualmente se convirtió en la figura dominante en lo relativo a "Estudios de Identidad de Género", era el principal defensor de dichos tratamientos. Siendo un convencido de la Psicología conductista, en la cual se considera a la mente del niño como un pizarrón en blanco y sin características inherentes de personalidad, John Money teorizó que la identidad de género era exclusivamente el producto de la crianza y la socialización.
El motivo para efectuar cirugías "correctivas" en los niños era resolver la "emergencia social" causada por el nacimiento de bebés intersexuados La mera existencia en la naturaleza de bebés Intersexo, rompe nuestra estricta dicotomía cultural de género: hembra -varón. De la misma manera, la existencia de estos bebés pone en entredicho profundas estructuras religiosas y legales. Tanto los padres como los médicos se encuentran bajo una enorme presión social que les exige eliminar estas variantes. John Money aportó una racionalización teórica que validaba la cirugía "correctiva", y la hizo que "sonara" científica.
Ya que era más sencillo "producir" quirúrgicamente una niña que un niño, frecuentemente ocurrió que niños Intersexo XY y que tenían penes pequeños o ausentes, eran convertidos en niñas. El hecho de que tejido genital sensitivo se perdiera en el proceso no detenía a los cirujanos, ya que durante mucho tiempo nuestra sociedad no reconocía abiertamente que las mujeres fueran susceptibles de tener intensas sensaciones de tipo sexual ni la capacidad de experimentar orgasmos. Si el infante se convertía en una niña, a los médicos no les preocupaba que más tarde pudiera tener la capacidad de tener sensaciones eróticas genitales y pudiera disfrutar del acto sexual; sólo les preocupaba que pudiera funcionar para el placer de su pareja sexual.
Las cirugías en los bebés Intersexo se han efectuado desde hace muchos años hasta el día de hoy, con una frecuencia de cerca de 1 por cada 2000 nacimientos. En la mayoría de los casos esta cirugía crea niñas. Sorprendentemente, ¡nunca hubo un seguimiento científico organizado de ellos para analizar los resultados de estas cirugías!
Inclusive durante los primeros años en que empezaron a practicarse estas cirugías, hubo personas que urgían a tener cautela; el más notable era un joven investigador llamado Milton Diamond, ahora profesor en la universidad de Hawai. Siendo todavía un estudiante graduado, Diamond hizo un audaz cuestionamiento a las teorías de Money en un artículo de 1959 titulado "Una Evaluación Crítica de la Ontogenia de la Conducta Sexual Humana". Los razonamientos de Diamond estaban basados en sus propias observaciones de la conducta animal. Además organizó bajo este enfoque "evidencias tomadas de la biología, la fisiología, la psiquiatría, la antropología y la endocrinología, para argumentar que la identidad de género esta profundamente incrustada en el cerebro prácticamente desde la concepción". (Véase el libro Tal Como la Naturaleza lo Hizo, p.44).
No obstante, las ideas acerca de que "los seres humanos han avanzado más allá de las influencias de la evolución biológica en materia de sexualidad", y que la sexualidad y el género eran socialmente construidos, han dejado una fuerte impresión en la comunidad médica. Bajo la influencia del "profeta del Género" John Money, esta visión dominó el pensamiento psicológico durante las últimas décadas del siglo 20. Las cirugías "correctivas" fueron practicadas a los bebés Intersexo por miles durante ese periodo, y de nueva cuenta sin ningún tipo de seguimiento. Sólo al final de esta centuria sucedió que algunas horribles preguntas empezaron a surgir, ya que ocasionalmente algunos seguimientos aislados revelaron que las cosas no se habían desarrollado tal como John Money había predicho.
Como estas "correcciones" revelan que las viejas teorías de identificación de género eran erróneas:
En años recientes, muchas personas Intersexo se han encontrado unas a otras vía Internet, y han empezado a comparar sus situaciones. Como resultado, ha quedado claro para estas personas de condición intersexual que la mayor parte de las veces estas cirugías "correctivas" no resultaron como predecían las teorías de sus médicos. En lugar de esto, muchas de estas personas intersexuales terminaron con una incapacidad genital a raíz de estas cirugías. Muchos también sufrieron de crisis de identidad de género, debido a la reasignación arbitraria de que fueron objeto, porque para los médicos era "más fácil de hacer quirúrgicamente".
Debido a la presión de los activistas intersexuales, especialmente los de la recién formada ISNA, los estudios de seguimiento en aquellos niños “quirúrgicamente corregidos” finalmente han empezado. El primer estudio, de 25 niños genéticamente XY que al nacer presentaron ausencia de pene (Síndrome "Extrofia Cloacal") y que fueron reasignados mediante cirugía y educados como niñas, reveló que todos los 25 desarrollaron identidades de género MASCULINAS.
Estos chicos, a pesar de haber sido educados como niñas, todos exhibieron los rudos juegos de los niños pequeños. En su adolescencia, cada uno de ellos se rebeló, a pesar de toda evidencia, en contra de sus genitales femeninos y su educación femenina, y afirmaron que eran niños y que querían ser cambiados en tales. Algunos de ellos desesperadamente buscaron novias, al igual que lo harían otros chicos adolescentes.
En lugar de revertir la identidad de género innata y cambiar a estos chicos en chicas, estas cirugías practicadas en su infancia en realidad los convirtieron ¡en el equivalente de transexuales de mujer a hombre! Desde entonces, muchos de estos chicos se han sometido a una reasignación hormonal y de género de mujer a hombre. Trágicamente, los efectos de su cirugía infantil impiden la reconstrucción de unos genitales masculinos y en muchos casos incluso les impide tener experiencias sexuales placenteras y orgasmos.
Más lecciones aportadas por la intersexualidad acerca de la identidad de género:
Estos recientes estudios han puesto en entredicho de manera total las prácticas quirúrgicas en los niños Intersexo.
Dichos estudios han revelado algo aun más asombroso: Han puesto de cabeza la teoría de que la identidad de género está determinada por los genitales y la educación, causando un desplazamiento paradigmático en el pensamiento global de la comunidad médica acerca de la verdadera y subyacente naturaleza de la identidad del género. La experiencia personal de las personas intersexuales que han recorrido diferentes trayectorias genéricas ( algunos como niños "corregidos" y otros no) están siendo ahora más ampliamente difundidas, y están contribuyendo a construir un mejor entendimiento de las muchas variantes de la identidad de género y que son independientes de nuestro físico.
Por ejemplo, en condiciones intersexuales tales como el Mosaico-XY de Turner (Mixed Gonadal Dygenesis) un niño puede presentar genitales normales en su nacimiento y ser educado como niño, pero al llegar a la pubertad no se presenta una masculinización y persiste una apariencia ligeramente femenina. Estos adolescentes pueden enfrentar grandes dificultades si su condición permanece sin diagnosticar y/o no se enteran de las opciones apropiadas para su tratamiento. Si no tienen bien establecida una identidad de género masculina, pueden enfrentar una difícil decisión de si bien someterse a un tratamiento masculinizante con testosterona y convertirse en hombres, o tomar estrógenos y someterse a cirugía genital para convertirse en mujeres. En algunos casos, los adolescentes XY de Turner tienen identidad de género femenina y si se les da la opción escogerán reasignarse como mujeres.
El artículo "¿Qué es lo que saben los niños?", por Jane Spalding narra la apremiante historia de uno de estos chicos, que fue educado como niño pero que realmente tenía una identidad genérica femenina, y de como buscó una reasignación hormonal y quirúrgica a la edad de veinte años. La existencia de casos como este refuta la teoría proclamada por John Money acerca de que los genitales y la crianza establecen la identidad de género:
Erróneamente guiados durante décadas por la teoría de Money, la profesión médica ha causado la irreversible incapacidad física de miles y miles de bebés Intersexo. Para conocer los angustiosas experiencias en la traumática vida de las personas intersexuales que fueron "corregidas quirúrgicamente" en su nacimiento, y que crecieron sin que nunca se les dijera lo que se les había hecho, se puede consultar la reciente entrevista de Victoria Tilney McDonough a Cheryl Chase en Entre Líneas: Donde se trata el tema de los niños que han nacido intersexuales.
Cheryl fue la Directora Fundadora de la Sociedad Intersexo de Norte América, (ISNA, por sus siglas en inglés), y la primer líder del movimiento para terminar con la vergüenza, el secreto y las indeseadas cirugías genitales en la gente nacida con anatomías reproductivas atípicas. La ISNA está trabajando para terminar con la idea de que la intersexualidad es un hecho vergonzoso o monstruoso. Solamente en los Estados Unidos, cinco niños son sometidos diariamente a peligrosas e innecesarias cirugías. Esta sociedad insta a los médicos a utilizar un modelo de tratamiento centrado en el paciente, y no en el ocultamiento. Para una mayor profundización en estos temas, vea el documental de Discovery Channel "¿Es un niño o una niña?", producido con la participación de la ISNA.
Cheryl Chase, Directora Fundadora de ISNA
"Cuando un bebé intersexual nace, el procedimiento por rutina es la práctica de la cirugía" afirma Cheryl Chase,
quién fue reasignada quirúrgicamente como mujer cuando tenía 18 meses de edad.
"Los médicos tratan de arreglar lo que no es correcto,
luego le plantan un pañal al bebé, cierran el archivo, y se olvidan de él".
La teoría de que la identidad de género está determinada socialmente es finalmente hecha añicos:
La ruptura con el paradigma de John Money se extendió rápidamente una vez que la comunidad científica se enteró de que Money había ocultado durante muchos años evidencias claras de que sus teorías estaban equivocadas. La gota que derramó el vaso fue el altamente publicitado caso de "John/Joan" presentado en el libro Tal Como la Naturaleza lo Hizo: El niño que fue educado como niña, por John Colapinto.
Décadas atrás, John Money había aconsejado a los padres de un niño, que había perdido su pene en un accidente médico, para que quirúrgicamente se le reasignara como niña - apoyado en la teoría de que "ella" crecería luego hasta convertirse en una mujer normal en vez de en un "chico anormal". Este caso fue muy notable entre los investiadores científicos porque el niño nació con un gemelo idéntico que servía de comparación en el desarrollo del género. Cómo primer paso el niño fue castrado, se le quitaron lo poco que quedaba de su pene, y luego fue criado como niña. Sin embargo todavía mostrando la identidad innata de género de un niño pequeño, "ella" empezó a afirmar que era "en realidad un niño" y se rebelaba en contra de los esfuerzos para hacer que se comportara como niña. Ya en la pubertad, todavía sin saber de su cirugía infantil, "ella" se resistió a los intentos de sus padres y médicos para feminizarla a través de estrógenos y cirugía para construirle una vagina. Eventualmente, se sometió a una reasignación pero para convertirse en varón, similarmente a como lo haría un transexual de mujer a hombre. En este caso, educar a un niño con genitales femeninos como una niña, claramente NO modificó el sentimiento innato del niño acerca de su verdadero género.
Durante muchos años, John Money continuamente se refirió al caso de John /Joan como un victoria, fabricando hechos para indicar que el caso había sido un "completo éxito". Money nunca permitió a nadie que se acercara a Joan para conocer más detalles acerca de su vida, rogando se evitara contacto alguno en nombre de la "privacía". Este caso gradualmente se hizo tan legendario que se convirtió en la piedra fundamental de la entera teoría del género de Money.
Luego llegaron las demoledoras noticias, revelando que John Money tenía pleno conocimiento de que la reasignación del niño no había tenido ningún éxito. Aun peor, él había deliberadamente ocultado esta evidencia contraria a sus teorías durante décadas - décadas durante las cuales miles de niños más habían sido objeto de estas cirugías inacapacitantes. Fue el profesor Milton Daimond, el científico que valientemente cuestionó a Money décadas antes cuando el primero era aun un estudiante graduado, quien descubrió este engaño.
El Profesor Diamond siempre había sospechado de los resultados obtenidos por Money. Durante años había tratado, a través de numerosas investigaciones y publicaciones, de convencer a otros de al menos considerar como una posibilidad que la identidad de género fuese innata. Sin embargo sus esfuerzos no prosperaron, debido en gran parte a la predominancia intelectual de Money en este campo.
Finalmente, a principios de los 90’s, Diamond se las arreglo para rastrear al niño "Joan", quien presumiblemente ahora sería una mujer adulta, y cuyo caso había sido la piedra fundamental de la teoría de Money. Simplemente con el deseo de confirmar que es lo que le había ocurrido y que no. Diamond se topó con el increíble hecho de que "ella" nunca se había sentido para nada una mujer ¡y que vivía ahora como un hombre casado!
Diamond y un colega, Sigmundson, trabajaron sin descanso para documentar lo que había ocurrido en este caso e hicieron una publicación al respecto con los resultados. La publicación fue tan controversial que muchas revistas científicas simplemente lo rechazaron. Así de grande era la influencia de Money y su paradigma de la identidad de género. ¡Varias revistas médicas simplemente no podían creer la evidencia puesta frente a su cara!
El artículo "Reasignación de Sexo en el Nacimiento: Revisión de las implicaciones clínicas a largo plazo." Fue finalmente publicado en 1977 por los Archivos de Medicina Pediátrica y Adolescente. La reacción de los medios y la comunidad médica fue una verdadera tormenta frente a estas asombrosas noticias. John Money fue públicamente expuesto por haber falsificado evidencias y de haber suprimido evidencias contrarias en el caso que fundamentaba su teoría de la identidad de género. A los dos años el escritor John Colapinto publicó un detallado relato de la historia exponiéndola al público en general.

La refutación de las teorías de John Money está finalmente llevando a un desplazamiento paradigmático no sólo en la comunidad científica sino también en la comunidad médica - si bien esto ocurre lentamente dada la influencia del punto de vista de Money sobre los médicos "mayores", esto ha conducido a desafíos profesionales y pleitos contra los cirujanos tradicionalistas al continuar practicando estas operaciones genitales a los niños. Pueden consultar en particular el reciente artículo en la Yale Law Review que perfila los nacientes entendimientos de los aspectos medico-legales en el área.
La teoría de que la auto percepción innata del género está determinada por el cerebro y por el sistema nervioso central prenatal:
Bueno, si no son los genes los que determinan la identidad de género (las chicas cAIS lo han demostrado), y si no son tampoco los genitales y la educación los que la determinan (los niños con el síndrome de "Extrofia Cloacal" lo demuestran) ¿entonces que diablos determina la identidad genérica de una persona?
Ha venido creciendo cierta evidencia de que ciertas estructuras cerebrales en el hipotálamo (en la región BSTc ) determinan en cada persona el núcleo de los sentimientos de género y una identidad de género innata. Estas estructuras se "instalan" prenatalmente en los centros de la parte baja del cerebro y el Sistema Nervioso Central (SNC) durante las etapas tempranas del embarazo, y durante un proceso de imprenta, en el mismo Sistema Nervioso Central, modulado hormonalmente.
Parece ser que si tales estructuras en el cerebro y el SNC del feto, son masculinizadas por las hormonas durante el embarazo temprano, entonces el niño tendrá una autopercepción e identidad de género masculina, independientemente de si los genes o los genitales son de un varón. Si tales estructuras no son masculinizadas en ese periodo, el niño entonces tendrá una autopercepcion e identidad de género femeninas, de nuevo independientemente de sus genes o genitales. Como sucede en el caso de los niños intersexuales, con genitales ambiguos, indudablemente existen muchos grados de cruce de géneros en las estructuras del cerebro y el SNC, así que mientras algunos niños sufren un cruzamiento total de género, otros solamente sufren un cruzamiento parcial.
Las investigaciónes más recientes revelan que el cerebro comienza a diferenciarse en los embriones hembras y varones aun más tempranamente, posiblemente antes de que hagan efecto las hormonas sexuales embriónicas, y por mecanismos todavía desconocidos--así que se puede considerar la identidad de género un resultado complejo de la interacción entre la diferenciación anterior del cerebro y las hormonas embriónicas posteriores. Para leer más sobre estas últimas investigaciones, vea: "El desarrollo del cerebro, el órgano sexual más importante" en la revista Nature, 29 de enero de 2004 (Nature 427, p. 390-392).
Por esto mismo, es posible para algunos niños poseer identidades de género inconsistentes con sus genes. En los casos cAIS, por ejemplo, las estructuras cerebrales de aquellas chicas eran insensitivas a los efectos masculinizantes de la testosterona fetal, así como también lo fueron sus genitales. Por lo tanto, desarrollaron estructuras cerebrales e identidad de género femeninas, a pesar de que genéticamente eran XY.
Es por esto que también es posible que algunos niños tengan identidades de género inconsistentes con sus genitales y su educación. En el caso de los niños con síndrome "Extrofia Cloacal" ("micropene"), sus estructuras cerebrales y su SNC presumiblemente se masculinizaron bajo la influencia de la testosterona fetal, llevando esto a una posterior identidad de género varonil, a pesar de haber sido "transformados quirúrgicamente en niñas" y educados como tal.
Estas son observaciones dramáticas, sin precedente e inobjetables, y que causan un giro en el paradigma previo de pensamiento. Y lo hacen en un área que ha sido objeto de mucha desinformación y tabúes. En el caso de Galileo, el giro fue de la idea de un universo terracéntrico, a uno heliocéntrico. En el caso que nos ocupa ha sido de la teoría de la identidad de género basada en "genitales + educación" a una que basa la identidad de género en el "Desarrollo neurobiológico del sistema nervioso central".
Las implicaciones del desplazamiento de este paradigma son de largo alcance, especialmente para aquellos que sufren de identidades de género "cruzadas". En lugar de que estos sentimientos de género sean considerados de naturaleza "psicológica", ahora pueden ser entendidos como de naturaleza "neurológica".
Habría que escuchar con cuidado las conclusiones del Dr. William Reiner, M.D. Pediatra clínico e investigador en el hospital John Hopkins, basadas en su trabajo con niños intersexuales (Rainer es ahora un investigador del seguimiento en el síndrome "Extrofia Cloacal"), que ahora confirma estas conclusiones:
Es asombroso que en el pasado los psiquiatras hayan ignorado todo esto, y que durante tanto tiempo hayan asumido que la identidad de género era neutral en el nacimiento y posteriormente establecida por las interacciones sociales. Las personas clasificadas erróneamente en su género, han reportado durante largo tiempo que sus problemas no provenían sólo de los PENSAMIENTOS sino de percepciones de género "cruzadas" y de las SENSACIONES CORPORALES - como las del pequeño que percibe sensaciones de género diciéndole como le gustaría que su cuerpo se moviese, cual es la respuesta al ser tocado, que tan agresivo o tierno se percibe, o como interactúa con otros niños. Entonces, después de la pubertad, al comienzo de las sensaciones sexuales, hay que distinguir entre las que sean varoniles (necesidad de montar y penetrar) o que sean femeninas (necesidad de ser penetrada y manipulada).
Uno no construye estas sensaciones sexuales masculinas/ femeninas producidas por el CNS, ¡simplemente las experimenta! Los mecanismos básicos de percepción involucrados están "integrados" y no pueden ser cambiados por medios psiquiátricos de manera permanente más de lo que se podría cambiar nuestra percepción de frío o de calor.
Cualquiera que sea el proceso "in-útero" que los produce, las sensaciones de género y la identidad de género de la persona, se encuentran en lo más profundo de su núcleo. La identidad de género es fija, inmutable, e irreversible por cualquier medio médico o psicológico. También sabemos que existe un solo medio para determinar tu identidad de género: ¡Preguntándotela! Tu género es una percepción: Solo tú conoces con seguridad cual es, y nadie más puede decírtelo.